En Quioquitani en el año de 2014 hubo una gran invasión de plagas en una gran cantidad de árboles de coníferas (llamadas en nuestra comunidad "árbol de ocote"), en zapoteco yakyech. Fue tan grave el problema que la comunidad en en asamblea general, según nuestros usos normativos internos decidió talar los árboles para que la plaga no siguiera esparciéndose por todo el bosque y de esta manera rescatar y aprovechar los recursos naturales que se pudiesen.
Por unanimidad se decidió vender la madera de los árboles contaminados y al parce el problema quedó resuelto.
miércoles, 15 de marzo de 2017
Cuando el "ocote" se contaminó
lunes, 13 de febrero de 2017
Cómo bloquear el zapoteco en un día
Hace más de 15 años en Quioquitani, maestros de primaria lograron que las autoridades municipales prohibieran el zappteco para niños.
Ese evento posiblemente fue la sentencia de muerte para el tiits së que hoy es raro escuchar en los menores de edad.
La siguiente anécdota de Gonzalo Santiago, el célebre juchiteco que ha desarrollado la app didxazapp puede mostrarnos los efectos de prohibir, burlarse o avergonzarse de nuestra lengua.
Santiago tenía ocho años, cursaba la primaria en el Estado de México, jugaba con un amigo.
-Le dije, yo hablo zapoteco, estaba tratando de enseñarle a un amigo, la maestra me escuchó, me regañó y me dijo que no podía hablarle así. Me quitó el receso.
Ninguna palabra. Desde entonces no volvió a hablar zapoteco, no fuera de su casa. Una maestra causó el bloqueo del habla indígena, una maestra lo destrabaría años después. El antropólogo Benjamín Maldonado escribe cómo la educación oficial del Estado mexicano se ha convertido muchas veces en un arma del etnocidio contra las culturas lingüísticas, que, en el siglo XX, “llegó al extremo de castigar con golpes a los niños (o quitarles el recreo) –o con multas a sus padres– por el hecho de hablar su lengua originaria en el aula”.
Fragmento de El Imparcial
http://imparcialoaxaca.mx/especiales/gqJ/llevan-al-zapoteco-a-otro-nivel-con-ditxazaapp
sábado, 4 de febrero de 2017
Didxazapp: Traductor español a zapoteco del Istmo
lunes, 23 de enero de 2017
Uso de la "y" y la "i" en Zapoteco de Quioquitani
El lingüista estadounidense Steve Martlet con el apoyo del profesor Michael Ward hizo una investigación en los años 80 de nuestro Zapoteco. Ellos pusieron por escrito algunas historias de la cultura de nuestra comunidad que se venían transmitiendo hasta entonces de forma oral.
Esos textos nos permiten conocer la forma de escribir nuestro dialecto y de ahí extraemos estas pequeñas reglas para el uso de la "y" y de la "i":
Aunque explicar las normas lingüísticas que se siguen para decidir cuándo y cómo usar éstas letras, trataremos de dar algunas recomendaciones sobre su uso.
Se escribe "y" cuando en la pronunciación de la palabra, la "i" es suave o se dice brevemente. En este caso generalmente la pronunciación se hace colocando la lengua en la parte posterior del paladar, a menos que esté precedida por una "d". Ejemplo de palabras con "y" son:
- Kwey (ve)
- Nyôody (no se puede mirar)
- Pya (detergente, jabón)
- Lay (bendición, doctrina, diente)
Se escribe "i" cuando en la pronunciación de la palabra la "i" es fuerte, firme y contundente. Esta "i" generalmente se pronuncia colocando la lengua en la parte central o delantera del paladar y a veces poniendo la punta de la lengua detrás de los dientes superiores. Algunos ejemplos de estas palabras son:
- Nrii (este)
- Ni (y)
- Nii (que)
- Kwxii (compró, compra)
Hay unos pocos casos especiales donde estas dos letras se combinan. En esos casos es común que la "y" absorba a la pronunciación de la " i". Por ejemplo:
* Nyinal
Una característica distintiva de la "i" comparada con la "y" es que esta última sólo se usan en sílabas de tono grave ya que al nunca acentuarse gráficamente no puede usarse en palabras agudas o ascendentes.
domingo, 8 de enero de 2017
Mëë: una palabra, dos imágenes
lunes, 10 de octubre de 2016
Habemus Xtîsy: Elecciones en Quioquitani
lunes, 29 de agosto de 2016
¿Y los menchúres apá?
Como quioquitecos, a veces nos gusta hacer bromas pronunciando algunas palabras zapotecas tal como se dirían en español (cuando la palabra ya se ha establecido o ha pasado completamente al español se le llama zapotequismo) .
Una paisana nos envía esta anécdota sobre cómo una de esas palabras ha estado pasando del zapoteco al español en la comunidad donde vive. Una experiencia que nos puede hacer sentir orgullosos de nuestra lengua, o, por lo menos, traernos algo de nostalgia.
En una familia que no habita el pueblo, en la que uno de los padres es originario de Quioquitani, se habló sobre el nombre que le han puesto l@s quioquitec@s a una especie de pequeño escarabajo volador (coleóptero) que sale durante la época de lluvias.
El miembro originario de Quioquitani llamaba menchûux a dicho escarabajo y así continuó llamándolos. Sus familiares al escuchar la palabra, les pareció algo curioso y al no tener otro nombre para llamar a esos bichos, les empezaron a decir menchúres en español. A un sólo escarabajo lo llaman menchúr mientras que los más pequeños que están aprendiendo a hablar ahora le llaman chur. ¿Curioso no?
viernes, 26 de agosto de 2016
Un anillo para gobernarlos a todos
Para los curiosos, esto dice la inscripción del Anillo Único traducida al zapoteco de Quioquitani
»Tu níly par kâk-kñabey ksâw. Tu níly par ktsyôl kchësyo,
tu níly par kâk-kpîg kchëw, âan kyëtûuw lo nguêy-yeesy«
Traducido de:
Un anillo para gobernarlos a todos. Un anillo para encontrarlos,
Un anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas
Del libro El Señor de los Anillos de J. R. R. Tolkien
jueves, 25 de agosto de 2016
lunes, 21 de marzo de 2016
Fernando Jiménez publica "versión actualizada" de Juan Borracho
En los créditos se agrega que el relato es una "Versión actualizada" de un cuento que tradicionalmente se ha contado a los menores de edad en nuestra comunidad.
Aquí les dejamos una muestra de este pequeño cuento que también ha sido traducido al español por el mismo autor. Usted ¿Qué opina?
Fernando Jiménez Romero
Lëë xáa nîxsye kex laañee sob lídzy réy xsyúdzy xáa.
Âan lëë réy chap xiñtsyaap, xláady réy kchóo me, tugak nsuugw-yu réy me axte kik yu-klaa.
Y he aquí que el rey tenía a su hija, la princesa, a quien no dejaba salir. La tenía siempre encerrada en la torre del palacio real.
Jiménez Romero, Fernando. “Xcuént Juán Ngonip / Juan borracho” en Revista Sinfín, no. 16, marzo-abril, México, 2016, 50-51pp. ISSN: 2395-9428: http://www.revistasinfin.com/revista/
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