lunes, 13 de febrero de 2017

Cómo bloquear el zapoteco en un día

Hace más de 15 años en Quioquitani,  maestros de primaria lograron que las autoridades municipales prohibieran el zappteco para niños.

Ese evento posiblemente fue la sentencia de muerte para el tiits së que hoy es raro escuchar en los menores de edad.

La siguiente anécdota de Gonzalo Santiago, el célebre juchiteco que ha desarrollado la app didxazapp puede mostrarnos los efectos de prohibir, burlarse o avergonzarse de nuestra lengua.

Santiago tenía ocho años, cursaba la primaria en el Estado de México, jugaba con un amigo.

-Le dije, yo hablo zapoteco, estaba tratando de enseñarle a un amigo, la maestra me escuchó, me regañó y me dijo que no podía hablarle así. Me quitó el receso.

Ninguna palabra. Desde entonces no volvió a hablar zapoteco, no fuera de su casa. Una maestra causó el bloqueo del habla indígena, una maestra lo destrabaría años después. El antropólogo Benjamín Maldonado escribe cómo la educación oficial del Estado mexicano se ha convertido muchas veces en un arma del etnocidio contra las culturas lingüísticas, que, en el siglo XX, “llegó al extremo de castigar con golpes a los niños (o quitarles el recreo) –o con multas a sus padres– por el hecho de hablar su lengua originaria en el aula”.

Fragmento de El Imparcial

http://imparcialoaxaca.mx/especiales/gqJ/llevan-al-zapoteco-a-otro-nivel-con-ditxazaapp