domingo, 8 de enero de 2017

Mëë: una palabra, dos imágenes



En el zapoteco de Quioquitani la palabra mëë significa luna pero también se utiliza para decir mes. 

Esta es una evidencia lingüística vigente de que nuestros  antepasados utilizaban las fases lunares para contar los días y elaborar sus calendarios. 

Así,  un quioquiteco puede decir en su dialecto:
"Lëë mëë sob lêñ kpaa" (La luna está en el cielo)
Y también decir:
"Lêñ mëë re lëë lni kâk" (En este mes será la fiesta)

lunes, 10 de octubre de 2016

Habemus Xtîsy: Elecciones en Quioquitani

             Es época de elecciones en Santa Catarina Quioquitani. En enero del próximo año serán reemplazados os funcionarios del Ayuntamiento y queremos aprovechar para recordar cómo se realiza este proceso de cambio.

          Las elección de los ciudadanos que ocuparán formarán parte del cabildo para el siguiente periodo se llevan a cabo según los usos y costumbres de la comunidad. 

            La forma de elección se hace de la siguiente manera. A los hombres y mujeres mayores de 18 años, se les hace llegar un sobre conteniendo una hoja en donde escriben el nombre de las personas varones que ellos consideren para ocupar los diferentes cargos municipales. Una vez escrito los nombres, devuelven los sobres a los escrutadores quienes deberán contar los  votos el último domingo del mes de septiembre en la explanada de la presidencia municipal. 

          El mismo día, al terminar el conteo de votos, se anuncia a toda la comunidad quiénes resultaron electos. Esto se hace por medio del aparato de sonido de la presidencia y al mismo tiempo repican las campanas de la iglesia en señal de que es un aviso muy importante.

La mayoría de los funcionarios municipales no reciben un  salario como tal por sus servicios prestados, sin embargo, reciben un ingreso  anualmente. Con información tomada en el Plan Nacional de Desarrollo 2011-2023 el ayuntamiento recibe $22,000.00 que se distribuye entre el presidente, síndico, regidores y alcalde municipal. Para el secretario, tesorero municipal el ingreso es de $11,000.00 por separado. Por último para el caso de los policías municipales es de $16,000.00 que es repartido entre todos los que integran el grupo de policías.

La prestación de estos servicios se considera obligatoria para la comunidad, se considera un requisito para obtener derechos de ciudadano. Todos estamos obligados a cumplir con los servicios comunitarios incluyendo el trabajo comunitario -tequio-.

Quienes no quieran ejercer el cargo que se les haya asignado, el presidente municipal se verá obligado a cancelarles los servicios públicos por acuerdo de asamblea.

lunes, 29 de agosto de 2016

¿Y los menchúres apá?

 

Como quioquitecos, a veces nos gusta hacer bromas pronunciando algunas palabras zapotecas tal como se dirían en español  (cuando la palabra ya se ha establecido o ha pasado completamente al español se le llama zapotequismo) .


Una paisana nos envía esta anécdota sobre cómo una de esas palabras ha estado pasando del zapoteco al español en la comunidad donde vive. Una experiencia que nos puede hacer sentir orgullosos de nuestra lengua, o, por lo menos, traernos algo de nostalgia.


En una familia que no habita el pueblo, en la que uno de los padres es originario de Quioquitani, se habló sobre el nombre que le han puesto l@s quioquitec@s a una especie de pequeño escarabajo volador (coleóptero)  que sale durante la época de lluvias.


El miembro originario de Quioquitani llamaba menchûux  a dicho escarabajo y así continuó llamándolos. Sus familiares al escuchar la palabra, les pareció algo curioso y al no tener otro nombre para llamar a esos bichos, les empezaron a decir  menchúres en español. A un sólo escarabajo lo llaman menchúr mientras que los más pequeños que están aprendiendo a hablar ahora le llaman chur.  ¿Curioso no?


 


 

viernes, 26 de agosto de 2016

Un anillo para gobernarlos a todos

 

 

Para los curiosos, esto dice la inscripción del Anillo Único traducida al zapoteco de Quioquitani

 

»Tu níly par kâk-kñabey ksâw. Tu níly par ktsyôl kchësyo,

tu níly par kâk-kpîg kchëw, âan kyëtûuw lo nguêy-yeesy«

 

Traducido de:

Un anillo para gobernarlos a todos. Un anillo para encontrarlos,

Un anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas

 

Del libro El Señor de los Anillos de J. R. R. Tolkien

lunes, 21 de marzo de 2016

Fernando Jiménez publica "versión actualizada" de Juan Borracho

Recientemente apareció en la revista electrónica Sinfín (http://revistasinfin.com) en su edición número 16 un cuento popular de Santa Catarina Quioquitani escrito según se menciona por Fernando Jiménez Romero.

En los créditos se agrega que el relato es una "Versión actualizada" de un cuento que tradicionalmente se ha contado a los menores de edad en nuestra comunidad.

Aquí les dejamos una muestra de este pequeño cuento que también ha sido traducido al español por el mismo autor. Usted ¿Qué opina?



Xcuént Juán Ngonip / Juan borracho
Fernando Jiménez Romero 
(Cuento zapoteco)


Tu xáa namé, Juán lë xáa; âan íip xtéjty nip ló xáa.
Lëë xáa nîxsye kex laañee sob lídzy réy xsyúdzy xáa.
Âan lëë réy chap xiñtsyaap, xláady réy kchóo me, tugak nsuugw-yu réy me axte kik yu-klaa.
Había un hombre llamado Juan, que era un borracho empedernido. Un día se encontraba acostado cerca del palacio, ebrio.
Y he aquí que el rey tenía a su hija, la princesa, a quien no dejaba salir. La tenía siempre encerrada en la torre del palacio real.

Jiménez Romero, Fernando. “Xcuént Juán Ngonip / Juan borracho” en Revista Sinfín, no. 16, marzo-abril, México, 2016, 50-51pp. ISSN: 2395-9428: http://www.revistasinfin.com/revista/

Historia completa en:

lunes, 14 de diciembre de 2015

Gastronomía de Quioquitani

A Lo largo de la historia de Quioquitani se han adoptado y adaptado varios platillos que hoy conforman el mosaico gastronómico de nuestra comunidad. 

Estos platillos encuentran su máxima expresión en las principales festividades de nuestro pueblo. Los alimentos típicos que aún se consumen son:

- Los tradicionales tamales de chípil (chepil)
- El tamal de maíz quebrajado (quebrado a un 70% aproximadamente) con carne de puerco que en zapoteco se llama "Cobyo"
-Tamales de frijoles negros con hojas de hierba santa,
- Tamales de mole,
- El mole de frijoles negros
- El mole negro de pollo,
- El mole de barbacoa seca,
- El frijol blanco que se acostumbra comer durante  la Semana Santa
- La salsa de miltomates y
- Caldo de pollo de rancho.
Para acompañar estos ricos alimentos a parte del llamado atole meco, se acostumbra preparar el chocolate, el atole blanco sin azúcar, el atole de granillo, el champurrado que es una combinación del atole blanco y el chocolate y por último el mezcal que se consume principalmente en los velorios, bodas, bautizos, en las fiestas del pueblo y en cualquier reunión social. Es decir, para todo mal, mezcal; para todo bien, también.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Quioquitani En Línea se zapotequiza: Excepciones


A partir del día 1 de diciembre de 2015 nuestra cuenta de facebook se escribirá solamente en zapoteco de Quioquitani.
El objetivo dicho de forma breve, es fomentar la preservación del Tiis Së. A continuación se explican las condiciones:

1. Las publicaciones directas texto o multimedia que se hagan en la cuenta de facebook llamado Quioquitani en Línea se harán en zapoteco de Quioquitani (Tiis së).

2. La dirección continuará siendo la misma http://facebook.com/quioquitani

3. El nombre de usuario de la cuenta se cambiará a una frase en Zapoteco y dejará de llamarse Quioquitani en Línea. Dicho nombre aún no ha sido establecido y provisionalmente se llama Xkyalxtîsy Nktañ que es un equivalente de "Dignificación de Quioquitani".

4. Las publicaciones que se hagan en otras de nuestras cuentas, en la pagina o el blog, seguirán siendo en formato bilingüe y permanecerán así aún cuando sean publicadas en el perfil de facebook.

4. Los mensajes privados (inbox) se responderán como hasta ahora, en formato, bilingüe.

5. Las publicaciones de terceros que se compartan en el perfil se transmitirán como están escritos cuando la forma de retransmisión sea de esta forma, pero si se reescribe o se cita entonces las paráfrasis se harán en zapoteco.

6. Se continuaran aplicando las mismas reglas  y políticas como hasta este momento.

7. No se darán comentarios o aclaraciones en español de las publicaciones hechas. La idea es que nuestros paisanos se esfuercen en practicar o recordar su dialecto.

8. Las reglas de escritura para el zapoteco que usaremos serán las que están establecidas en nuestra página www.quioquitani.mex.tl

9. Quienes deseen seguir las publicaciones en español, pueden hacerlo en nuestra pagina de facebook y en twitter.

10. Las personas que no hablan zapoteco pueden elegir quedarse como contacto o seguir nuestras otras cuentas.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Parñee kséedy meñ tiits së. Quioquitani en Línea se zapotequiza


Hace unos años en nuestra comunidad Quioquitani hubo un docente que tenía complicaciones especiales para darse a entender con los alumnos de la escuela primaria. Eran los tiempos previos a la introducción del sistema bilingüe de educación.

Los problemas derivados de esta dificultad de comunicación por parte de quien enseña hacia los que aprenden, fueron ocasión para que en una reunión general de las autoridades municipales, la escuela y los padres de familia, se acordara la prohibición, sí, la prohibición de la lengua materna al menos durante la hora de clases. Así, mientras los alumnos se encontrasen en las instalaciones de la primaria, estaba prohibido que se comunicaran en zapoteco.

Aquí surgió una generación de jóvenes quioquitecos que ahora deambulan por las ciudades o por Quioquitani avergonzándose de su dialecto y, en el mejor de los casos sin comprender adecuadamente el “tiits së” como consecuencia de la brusca interrupción del desarrollo psicolingüístico  impuesto por profesores intolerantes y paisanos que consideran al zapoteco como cosa inferior.

Ese incidente con la lengua ancestral de Quioquitani ha estado acelerando la extinción del zapoteco de tal manera que ya sólo quedan un@s cuánt@s paisan@s que lo hablan bien o en su estado puro.

Es por ello, que como un esfuerzo por la preservación de una de nuestras pocas herencias milenarias, nuestro equipo ha decidido convertir a la cuenta de red social principal en un medio de transmisión de información donde únicamente se escriba en zapoteco de Quioquitani.

El objetivo es estimular a nuestros contactos de origen Quioquiteco a que valoren, estudien, investiguen, escriban, practiquen y conserven su lengua materna.

En el año 2013 hace casi tres años, nosotros ya habíamos intentando un esfuerzo similar que privilegiaba al zapoteco de Quioquitani como medio de información en la misma cuenta http://facebook.com/quioquitani pero eso no fue suficiente, es necesario convertir al zapoteco en lengua única para la transmisión de información hacia nuestros lectores.

Los seguidores de esa cuenta pueden permanecer como contacto si lo desean, pero para ellos y quienes se quieran enterar de nuestros contenidos en español, pueden hacerlo en nuestra pagina de facebook http://facebook.com/SantaCatarinaQuioquitani o en la cuenta de twitter @quioquitani. En estos espacios, se dará casi siempre un pequeño resumen de lo publicado en el perfil.

Hemos aprendido de nuestras experiencias desde hace tres años porque muchas personas nos han criticado por lo que se escribe y cómo se escribe. Pero también hay personas que nos han halagado por este esfuerzo, para ellos escribimos, no para los que se avergüenzan ni para los miedosos.

Esperamos que este esfuerzo tenga éxito y no tengamos que vernos en la necesidad de echar marcha atrás. Lo hacemos por el amor a nuestro pueblo y la conservación de la lengua que, por encima de muchas cosas, consideramos muy valioso e importante.

La transformación del perfil de facebook “Quioquitani En Linea” comenzará el 1 de diciembre y habrá comunicación bilingüe durante todo el mes, pero a partir del año 2016, el perfil sólo se escribirá en Tiits sé. Por lo pronto, el nombre del perfil ya ha sido cambiado de nombre a “Xkyalxtîsy Nktañ” expresión de la que les hablaremos más adelante.

miércoles, 19 de agosto de 2015

A la finca: Un viaje más que esperado

¿Qué hace padrino? – Le pregunté a uno de mis paisanos mientras lo 
observaba mirando el horizonte.
Estoy recordando, mijo – Me contestó sin apenas voltear a mirarme. La edad 
había hecho estragos en su cuerpo pero todavía se le veían fuerzas para 
trabajar.
¿Qué recuerda? Quisiera que me contara algo más para escribir– Le pedí y 
me senté junto a él sobre unos maderos unidos ingeniosamente con restos de 
algún tipo de metal, que usaba como silla mecedora. Este hombre hacía 
tiempo que vivía solo después de que su esposa hubiera remontado Kîytyoosy 
para hacer su morada en el mundo del silencio. Muy querido por sus 
paisanos, muchos de los cuáles eran sus ahijados como yo. No podía dejar de 
visitarlo en mi más reciente viaje a Quioquitani. El sol despedía el día 
proyectando sus últimos rayos anaranjados sobre unas nubes cuyos reflejos 
iluminaron los tejados de nuestro pueblo. Mi padrino empezó a hablar 
calmadamente y con pausas largas, pero seguro de lo que decía, sin divagar, 
continuó.
Uuuuu… muchas cosas ahijado… pero hoy quiero contarte algo … que seguramente no alcanzastes a vivir… todavía tás muy chamaco – Y volvió de 
nuevo la vista hacia el cerro de san Andrés como si esperara ver volver a 
mi madrina. Luego dijo:
“¿Sabes que antes de que la gente de nuestro pueblo viajara al Norte, a Estados Unidos, antes de que se jueran algunos a Culiacán a cosechar tomate y otros chambearan de albañiles en el Defe y otras partes de México; nosotros íbamos a la Finca?”
“Recuerdo que todos los años era lo mismo, no habían carros, al menos no para nosotros los pobres. Y la verdad es que aunque hubiera, de nada serviría para el lugar a donde íbamos. Lo que necesitábamos eran burros, pero buenos burros, aguantadores”
“Todo empezaba después de la siembra de maíz, cuando ya habíamos ido a arrancar el monte a la milpita. Como en septiembre y octubre, viajábamos a San Pedro Mixtepec porque allí estaban unos señores que nos prestaban dinero; les llamábamos enganchadores, ya no me acuerdo por qué. Pero eran muy buenos, nos prestaban dinero sin pedirnos tantos requisitos, nomás le decíamos de donde íbamos y nos apuntaban en una lista. El dinero era principalmente para preparar la fiesta del Todosantos. ¿De eso sí te acuerdas verdá?”
“Bueno, pues el dinero era como un pago adelantado de un trabajo que prometíamos hacer: pizcar café en la Finca. Creo que cada finca mandaba a sus enganchadores a los pueblos y la lista en la que se anotaba uno era de la Finca en que uno iba a trabajar”
“Regresando del primer viaje a san Pedro, que era medio día caminando desde aquí, ya empezábamos a hacer los preparativos para el Todosantos, luego venía la fiesta del pueblo. Mucha gente se iba, pasando la fiesta del pueblo pero otros, como nosotros, nos esperábamos hasta después de la Nochebuena para irnos. Como sea, era lo mismo que teníamos que hacer. El viaje a la Finca (la verdad es que eran varias fincas, pero así le decíamos) duraba como tres días y tres noches por eso llevábamos ollas, sartenes, ese wán (una especia de totopo típico de Quioquitani), y frijoles para cocinar, también tomate, cebolla, chiles…. Cosas pués para cocinar en el camino. Casi todo lo comprábamos en San Pedro”
“Poníamos las cosas sobre nuestros burros y caminábamos de madrugada hacia San Pedro donde en la mañana o al mediodía comprábamos sardinas y le echábamos chiles en vinagre, jitomate y cebolla para comer, algunos compraban comida en las fondas. Allí era nuestra primera parada. Luego caminábamos el resto del día por el cerro que va desde San Pedro hasta un pueblo en San Francisco Ozolotepec pero no alcanzábamos a llegar así que una o dos noches dormíamos en el camino. No había tanto peligro como ahora en esas veredas. Nos asustábamos más con los espantos que a veces se aparecían a algunas personas. Nosotros nunca vimos nada pero muchos decían haber visto duendes y espantos”
“Una vez un señor de Quierí nos contó que habían pasado la noche sin saber sobre una tumba antigua y que estuvieron escuchando ruidos raros así que no pudieron dormir bien. Ese tipo de cosas eran las que nos asustaban a veces pero nada más”
“Caminando por esos cerros llegábamos a un lugar llamado Cerro Corona desde donde dicen que se puede ver la costa y luego bajábamos hacia un lugar que no me acuerdo cómo se llamaba pero no se me olvida lo que teníamos que hacer. Cuando llegábamos a este llano, sabíamos que estábamos cerca de uno de nuestro destino, un pueblito que llamábamos en zapoteco San Juán Guivîny. La gente de más experiencia nos decía: acuérdense, hay que mandar a los burros adelante, luego todos enrollen sus pantalones y las mujeres levante sus faldas, que nada de su ropa toque el polvo. Cuando estén listos, manténganse unidos y…. ¡corran! Corran lo más rápido que puedan para atravesar el llano…”
Continuará...